A las 12






 Esta noche vence el plazo:

cuando el reloj dé las doce,

cumple años un flechazo

desgastado por el roce.


Sin fuegos artificiales,

con cartel de amor en venta;

los doce ya no son pares,

septiembre ya no calienta.


Como apuntes de instituto

subrayados con la tinta

de plumas que guardan luto

por la página ya extinta,

hoy evoco aquel final.

Y ya ves, de vez en cuando

el mismo águila real

que voló testificando

con su visión cenital,

me sigue sobrevolando.




Comentarios

Entradas populares de este blog

Faltas tú

Es Justo

Me acojo a sagrado