SONETO EN BLANCO Y NEGRO
Este cuadro te lo hago sin apenas
sofocar la osadía de un caradura,
sin pincel, sin paleta, sin pintura,
sin modelo, sin lienzo y sin mecenas.
No aparecen mezquitas con almenas
ni los dioses de Roma en miniatura;
a lo sumo, sugiere tu figura
evocando una noche sin cadenas,
y mi boca brindando con tu busto,
más diez dedos formando un abanico
esperando que pase el tiempo justo
a que la otra se abra y cierre el pico.
Y deseando que sea de tu gusto,
como Javi lo firmo y lo rubrico.
Comentarios
Publicar un comentario